DIFICULTAD: MEDIO
DISTANCIA TOTAL: 14 KM
ALTITUD MÍNIMA: 1.139 m
ALTITUD MÁXIMA: 1803 m
DESNIVEL ACOMULADO: 800 m
TIEMPO TOTAL: 4 H
PUNTO DE SALIDA-LLEGADA: PANTICOSA
Hace tiempo que tenía la ruta del dedo de yenefrito rondándome por la cabeza. Llega el puente del 1 de noviembre y los días de fiesta van caros y hay que aprovecharlos, así que voy a lo seguro: le mando una foto de un track y de un paisaje a Laura, que es de fácil convencer siempre que la ruta sea de montaña.
-Laura, que haces mañana?
– A dónde vamos?
Y así empieza nuestra escapada express. Miramos meteo y horarios y todo cuadra, así que hacemos un fichaje mas: Gemma se une a la fiesta.

Quedamos por la tarde, sacos y mochilas cargados en la furgo y próxima parada: Panicosa. El frío se nota en la cara, primer dia de plumón, paseíto por el pueblo y a cenar a la furgo, que mañana hay que madrugar, o esa era la intención. A las 9 salimos del parking de la estación de esquí de Panticosa. Volteamos la estación y vamos siguiendo el camino por el PR-HU095. Des de el primer paso el camino transcurre entre hayas y abedules vestidos de todas las gamas posibles de amarillos, cobre y rojo oscuro acompañado del sonido del río, que lo vamos resiguendo hasta el puente de la zoche, donde giraremos a la izquierda y vamos subiendo amablemente hasta cruzar una cascada y un prado con vacas y caballos.


En esta parte el paisaje ya es mas alpino. Hay menos arboles y el dedo de yenefrito ya se ve delante nuestro, con su punta afilada asomando al vacío. Seguimos el camino al lado del río hasta volver a cruzar el río Boltaica y giramos a la izquierda por la pista. A los pocos metros ya vemos un sendero a la derecha que sube directo al cuello de yenefrito a 1790m de altura.

La progresión es continua y sin pasos técnicos, dirección al collado. Esta parte final ya fuera del bosque queda más expuesta al viento, a tener en cuenta en días de ráfagas de viento importantes. Las vistas desde el Collado son espectaculares: todo el valle vestido de otoño y el dedo que ya le tenemos a la altura de los ojos. En pocos metros estaremos encima de este dedo de roca que sobresale desplomado en medio del valle. Nos acercamos hasta pisar el dedo, impone y volvemos al collado contentas: Qué dia! Que bonito y que suerte tener amigas que hablen el mismo idioma que tu. Hay gente con la que es más fácil todo, y Laura y Gemma son una de ellas.


La bajada la hacemos deshaciendo el camino, hasta volver al coche, con un rinconcito mas en la retina y el corazón un poco mas lleno.





