Trilogía de Chartreuse: una ruta ciclista exigente y pintoresca por el Isère

Nuestra propuesta transcurre por el departamento de Isère, en Francia, y consiste en una ruta de ciclismo de carretera que enlaza un magnífico trío de collados en el macizo de Chartreuse. A pesar de su cercanía a la bulliciosa Grenoble, este macizo ofrece una naturaleza serena, con paisajes montañosos, densos bosques y verdes prados que invitan a la exploración.

El recorrido es una auténtica montaña rusa de ascensos y descensos, en la que coronaremos tres puertos emblemáticos: el Col de Porte, el Col du Cucheron y el Col de Granier. La mayor exigencia física se concentra en los primeros 50 kilómetros, donde superaremos prácticamente todo el desnivel positivo de la ruta. Una vez completados los tres puertos, regresaremos al punto de partida por la Belle Via, una vía ciclista llana y muy agradable que discurre por el fondo del valle, cerca del río Isère, entre campos, huertos y encantadores pueblos.

Punto de partida:

Para evitar el tráfico urbano de Grenoble, iniciamos la ruta en Saint-Ismier. El itinerario se realiza en sentido horario, atravesando los puertos de oeste a este.

Descripción de los collados:

  • Col de Porte (1.316 m): Por la vertiente de Grenoble, tiene 15 km de ascenso, con 1.000 metros de desnivel positivo y una pendiente media del 7,2 %.

  • Col du Cucheron (1.140 m): Desde Saint-Pierre-de-Chartreuse, son 4,4 km con 332 m de desnivel y una pendiente media del 7,5 %.

  • Col de Granier (1.142 m): Desde Saint-Pierre-d’Entremont, se ascienden 9,7 km con 506 m de desnivel y una pendiente media del 5,2 %.

Datos técnicos:

  • Distancia total: 94 km

  • Desnivel positivo acumulado: 2.086 m

  • Nivel de dificultad: Alta, tanto por el desnivel acumulado como por la longitud y el terreno montañoso.

Época del recorrido:

Realizamos esta ruta en otoño. Consultamos previamente la previsión meteorológica: no se esperaba lluvia, pero sí niebla y temperaturas frescas. En las cotas más altas fue imprescindible usar cortavientos y buenos guantes. Siempre recomendamos revisar la meteorología antes de salir y llevar el equipo adecuado.

Este itinerario es una combinación ideal: por un lado, disfrutaremos del carácter salvaje y desafiante del macizo de Chartreuse, y por otro, acabaremos rodando plácidamente por la Belle Via, un cierre perfecto para una jornada épica sobre la bicicleta.

 

Quim Roumens y Lali Bofill

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