Como cada año, el encuentro con el equipo de embajadores de 2026 acaba cayendo por su propio peso. Y como manda la tradición, todo empieza alrededor de una mesa: buen almuerzo, risas, historias repetidas mil veces y alguna que otra exageración que ya forma parte del folklore del grupo. Con el estómago lleno y las botas puestas, tocaba lo inevitable: la subida, ya casi ritual, a Les Agudes, una de las ascensiones más clásicas y agradecidas del macizo del Montseny.


El Montseny no perdona la improvisación, aunque desde fuera lo parezca. Aquí el tiempo cambia en minutos, y no es raro empezar con sol y acabar metido en una niebla espesa que te obliga a afinar el rumbo. De hecho, Les Agudes debe su nombre a su perfil afilado, casi como un colmillo, y durante años fue punto de referencia para pastores y caminantes cuando no había ni GPS ni senderos marcados. Alguno del grupo recordó cómo, en invierno, el viento en la cresta corta la cara sin avisar, y cómo en otoño el hayedo parece sacado de otro país.


Tras la bajada, llegó lo serio. Una buena comida —de las que alargan la sobremesa más de lo previsto— dio paso al estudio minucioso de todas las novedades de 2026. Nada de mirar por encima: material en la mesa, detalles, ajustes, opiniones sin filtros y pruebas reales. Este año, además, serán nuestros propios embajadores quienes os irán presentando todo, desde la experiencia en montaña hasta el uso real en el día a día, sin postureo ni cuentos.

Así que sí, esto ya está en marcha. Montseny, equipo, kilómetros y producto probado donde toca probarlo.
¿Estáis a punto?




