Os propongo subir al Cap de Llitzet, popularmente conocido como la Gallina Pelada. Está situado en Saldes, en la comarca del Berguedà. Es una excursión con 700 metros de desnivel y 4,5 km de subida. Aunque estas cifras son bastante asequibles, no debemos confiarnos, ya que la ascensión no da tregua. Desde el aparcamiento de Font Freda tomamos el sendero que asciende hasta la fuente. Allí, una primera señal nos indica por dónde continúa el camino. Poco después veremos que nos encontramos junto al Torrent de la Font d’Ensija y seguiremos el sendero señalizado con marcas blancas y amarillas. Caminaremos durante un buen tramo junto al rio hasta que finalmente salgamos del bosque y lleguemos a Les Planelles, a 1.950 metros de altitud.

Se trata de un prado alpino que nos ofrece magníficas vistas del Cadí y del Pedraforca. En este punto nos encontramos aproximadamente a mitad de camino hacia el refugio, un buen momento para detenernos y disfrutar de la flora que nos rodea. Aquí, en la sierra de Ensija, es muy común encontrar la Aconito, una planta de color azul violáceo que conviene observar desde la distancia. Está considerada una de las plantas más tóxicas de Europa y, en este tramo de la ruta, abunda especialmente. Las marcas que nos han acompañado durante todo el recorrido aquí se difuminan un poco, por lo que deberemos seguir el sendero que los excursionistas han ido trazando a lo largo de los años. El último hito es muy fácil de reconocer por su gran tamaño y nos indica que ya hemos llegado a las planicies d’Ensija.

La llegada al refugio se realiza en un ligero descenso. Justo al lado del refugio encontramos una fuente de agua no tratada, que será el único punto de agua de toda la ruta. Entre la fuente y el refugio veremos otro poste indicador con la dirección hacia la Gallina Pelada. Desde este punto hasta la cima hay aproximadamente 1 km y 150 metros de desnivel, lo que supone unos 30 minutos de ascensión. Las vistas de la cara sur del Pedraforca nos acompañan durante todo este tramo, pero al llegar al primer collado ya podremos contemplar la vertiente opuesta, con la antigua estación de esquí de Rasos de Peguera . En los días más despejados será fácil distinguir la silueta de Montserrat en el horizonte.

Tras una breve subida pedregosa, la cima ya aparece ante nosotros. En pocos minutos alcanzamos la cruz situada en lo más alto y disfrutamos de una panorámica de 360° , con el Port del Comte, Rasos de Peguera y el Cadí, acompañados por el imponente Pedraforca. El descenso lo realizaremos por el mismo camino, primero hasta el refugio y después hasta Font Freda. En días de niebla o con nubes bajas es recomendable llevar el track de la ruta, ya que los Llanos de Ensija pueden resultar algo traicioneros. Una ruta que recomiendo para hacerla en los meses de primavera y otoño, en verano tendremos que salir pronto.

Ester Godina



