






Salimos de Ax-les-Thermes sin hablar demasiado, con legañas aún en los ojos. A los cinco minutos no quedaba nada de sueño, las pulsaciones al mismo ritmo que la pendiente. El


La Tosa d’Alp, con una vertiente Norte redondeada y cómoda, nos sorprende con su vertiente Sur y su laberinto de agujas de roca que a simple vista parece inaccesible,




La verdad es que faltan palabras para describir los inmensos y mágicos paisajes y ambiente que nos ofrecen las Dolomitas. Hemos repetido varias veces este destino y en cada