BENASQUE – Una aventura en E-bike – Parte 1

INTRODUCCIÓN

Aunque poco a poco va cambiando, las bicicletas eléctricas se asocian con personas perezosas o menos en forma, pero no es así como las vemos nosotras. Las vemos como una herramienta que nos ayuda a montar más. Más metros de desnivel sobretodo o simplemente repetir un trail una y otra vez.

Es por eso que siempre tratamos de encontrar lugares más alpinos cuando montamos con la bicicleta eléctrica. Podemos montar mucho más que con las bicis sin motor. La idea inicial era ir a “Picos de Europa”, y hacer una vueltas en cada uno de los tres grandes macizos. Pero cambiamos de planes porque cuando queríamos reservar un lugar para dormir era imposible, todo estaba reservado. Así que decidimos ir a un lugar nuevo en el que Ernest y yonunca habíamos estado, revisamos un par de lugares pero el pronóstico del tiempo no estaba de nuestro lado, así que terminamos yendo al Valle de Benasque. Está a 4 horas en coche de nuestra casa y nos habían contado cosas muy buenas.

DÍA 1:

La idea era sacarle el máximo partido a nuestras baterías y hacer un par de salidas al día. Una por la mañana, comer algo y descansar mientras se recargan las baterías y otra por la tarde. El primer día fuimos a por una fácil, 25km y +1.100m. Empezando en Villanova, el pueblo en el que estuvimos durmiendo, y subiendo hasta el puerto de Sahún. La ruta termina antes de la cima pero al ir con las e-bikes decidimos llegar a la cima. Estábamos súper emocionados por el primer trail de bajada del viaje, pero nos encontramos un sendero un poco abandonado con muchas rocas en el medio y bastante roto.


Llegamos a Villanova y descansamos, comimos, cargamos baterías y salimos a dar la segunda vuelta del día por la tarde. El plan era seguir una pista hasta la cima de Punta Cogulla (2.384m) y como Ernest tenía una batería mas pequeña (525kw) trajimos una de repuesto. Después de 17 km de subida, Ernest se quedó sin batería y cuando estaba a punto de cambiarla vio que no tenía la llave. Así que tuvo que empujar 2 km hasta la cima la bicicleta de 24 kg.

Después de eso, venía la parte del descenso hasta el pueblo. Llegamos a la cima después de la puesta del sol pero todavía quedaba una luz que hacía un paisaje impresionante a nuestros pies. Hicimos la ultima mitad del descenso cuando ya estaba oscuro pero fue uno de los mejores descensos del viaje. Súper largo y tenía de todo. Partes con mucha pendiente y técnicas, partes rocosas, fluidas y rápidas, áreas abiertas amplias y bosques con singletrack.

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